Éntrale al Goyotón porque las sonrisas no se compran se construyen entre todos

Éntrale al Goyotón porque las sonrisas no se compran se construyen entre todos

Mire, ya estamos en esa época del año donde los villancicos suenan bonito pero el bolsillo llora feo. Donde la raza anda corriendo con el aguinaldo en la mano o con la esperanza de que el jefe se acuerde de que tiene empleados. Pero también es el momento donde la gente buena esa que todavía existe aunque a veces se nos olvide se junta para lo más noble que puede hacer un ser humano que es hacer sonreír a un niño que no tiene ni para imaginar un juguete nuevo.

Y ahí es donde arranca el Goyotón 2025 ese evento que no es mío ni del Goyo ni de la Video Columna ni de la estación ni del programa. Este evento es de todo aquel que un día dijo sabes qué yo sí le entro. Por eso hemos durado más de quince años no por mí sino por los cómplices que son ustedes los que donan los que comparten los que entregan juguetes ropita zapatitos cobijitas lo que sea que pueda darle un ratito de alegría a un plebe que trae el corazón lleno de ilusión y las manos vacías.

Porque esos niños no saben de violencia ni de desempleo ni de negocios quebrados. No saben si su papá trae deudas si su mamá anda estresada o si el país anda de cabeza. Ellos nomás saben que viene Santa el Niño Dios o los Reyes Magos. Ellos creen. Y eso ya es un milagro que vale la pena proteger.

Y aquí entre nos lo mejor del Goyotón no está en el día de la entrega aunque es precioso. Lo mejor está en ver cómo la raza se organiza llega pregunta ayuda aporta. Ver cómo un juguete usado pero bien cuidado puede cambiar la Navidad de un niño que quizá nunca ha estrenado nada. Ver cómo un par de zapatitos pueden levantar la dignidad de un plebe que camina descalzo la mitad del año. Ver cómo una muñequita una pelota un carrito pueden ser más poderosos que cualquier discurso político.

Porque aquí se trata de dar de compartir de sumarse y sí de joder tantito a los que sabemos que tienen y no sueltan ni el saludo. Esos cabrones que presumen camionetón del año pero cuando uno les pide un juguetito se hacen más chiquitos que su conciencia. No se nos olvida. Este año les vamos a estar chingue y chingue porque la tacañería en diciembre es pecado capital.

Pero volviendo a lo bonito este evento es de todos. Por eso este año queremos invitar a todos los donantes a que nos acompañen a las entregas. Que vayan que miren esos ojitos brillando que vean cómo un plebe abraza un carrito como si fuera oro puro. Que sientan esa sensación que no se graba en videos que no sale en fotos que no se puede presumir en redes. Esa sensación que te deja diciendo chingao con razón vale la pena.

Aquí no hay reflectores no hay alfombra roja no hay discursos. Aquí hay gente ayudando gente. Así de simple y así de poderoso.

Y sí a veces no hay fotos porque los momentos son tan bonitos que uno se le olvida sacar el celular. Y cuando sí hay salen movidas porque a la raza le tiembla la emoción. Pero lo que siempre hay es una satisfacción enorme un orgullo que no cabe en ninguna publicación.

Por eso hoy te digo súmate. Un juguete usado en buen estado sirve. Un par de zapatos sirve. Una bolsita de dulces sirve. Lo que tengas sirve. Todo suma.

No traigas juguetes bélicos no traigas pistolas no traigas cosas que necesiten baterías porque ni modo que el plebe las compre si no hay para tragar menos para pilas. Trae algo bonito algo que dé alegría algo que haga que esos niños sientan que el mundo todavía tiene rincones donde la bondad no se ha extinguido.

El Goyotón no es mío es tuyo. De todos los que se animan. Y como siempre gracias por ser cómplices de algo tan fregón.

Y ahí vamos como cada año armando sonrisas una por una con amor con barrio y con Sinaloa en el corazón.

Todo esto según yo el Goyo310

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