Con respecto al doloroso atentado en contra de los Diputados sinaloenses Sergio Torres y Elizabeth Montoya, las preguntas son muchas y las respuestas ciertas, hasta el momento, ninguna.
Solo una coincidencia se observa en las voces y manifestaciones escritas y hechas públicas por la ciudadanía.
JUSTICIA, y castigo ejemplar para los responsables, es el reclamo en que todos coincidimos.
Y es en ese punto desde donde surgen las múltiples interrogantes.
1.- ¿Por qué los atacaron de manera tan artera, directa y cobarde, a plena luz del día y en una zona céntrica de la ciudad de Culiacán?.
Pregunta sin respuesta legalmente sustentada.
2.- ¿Quién, o quienes ordenaron el atentado criminal en contra de las dos importantes figuras públicas, si partimos de la premisa que los gatilleros no actuaron por iniciativa propia?.
Tampoco existen evidencias contundentes, más allá de las tendenciosas especulaciones, que apunten con certeza hacia la identidad de los posibles autores intelectuales.
Por ello la nueva interrogante.
3.- ¿Quién entonces ordenó el atentado con claras intenciones de matar, al menos hasta donde se dice, a Sergio Torres.?.
Y es que de frente a la narrativa popular, habría que hacer una necesaria acotación.
De haber sido, tal y como se especula, que Sergio Torres era el objetivo principal de los sicarios, se tendría que aceptar la idea de que Elizabeth Montoya sería una víctima colateral del ataque, por lo que dejaría a la vez de ser considerada una línea de investigación.
4.- ¿El atentado de los gatilleros en contra de dos actores de la vida política de Sinaloa, esconde acaso un mensaje de poder, fuerza bélica, y de reto para los tres órdenes de gobierno de parte de los autores?.
La respuesta en este caso, se torna también difícil de
responder.
5.- ¿O será acaso que el atentado contra Sergio Torres Félix y acompañantes tiene su origen en el rol que el Diputado ha jugado en los debates, posturas, y las polémicas discusiones de carácter político en que ha participado tanto desde la tribuna del Congreso, como en el terreno mediático?.
Son 5 preguntas que en este espacio he planteado, aunque, a decir verdad, existen muchas otras que siguen en el aire.
Sin embargo, me atrevo a pensar en que, de todas mis preguntas, es la quinta arriba contemplada, la que mayor debate público ha generado en el imaginario colectivo.
Y es también la quinta pregunta la que me motiva a rechazar esa andanada de especulaciones que desde las distintas redes sociales, portales electrónicos y medios convencionales se han dejado sentir señalando de manera irresponsable y anticipada a los supuestos culpables que su propia imaginación les dicta.
Pero, contra todo lo que se diga, la única realidad que habremos de esperar, escuchar, observar, y analizar, tiene que ser la que nos presenten en su momento las autoridades competentes.
Y es que es de muy mal gusto, esa especie de carroña en que los múltiples especuladores han convertido los lamentables y dolorosos hechos.
Creo por lo tanto, que es altamente reprochable y hasta criminal dejar de lado el dolor y sufrimiento de las víctimas y sus familias para aprovechar la tragedia en busca de sacar raja política golpeando imágenes y dignidades de personas, con las que no coinciden políticamente.
El gobernador Rubén Rocha Moya y el Senador Enrique Inzunza Cazarez se hicieron presentes
en el Hospital en que eran atendidos los heridos, y ello basto para que las iracundas expresiones de los evidentes opositores de su gobierno criticaran esa manifestación de apoyo moral y solidaridad institucional que el Gobernador y el Senador de la Republica, fueron a presentar a las familias de los lesionados.
Estoy convencido que en estos momentos, lo verdaderamente importante sería dejar que las autoridades competentes investiguen y presenten a los responsables con los necesarios elementos jurídicos probatorios que los conviertan en los presuntos autores, ya sea materiales, o intelectuales de los hechos.
Y, una vez llegado a ese punto, que vengan las críticas contra quien se desee, pero siempre en base a pruebas y hechos reales, y no basados solo en la especulación que nos dicta la visera y un corazón y mente afectados por el odio, rencor o animadversión por tal o cual personaje del universo político…
Así las cosas en Sinaloa…
Nos veremos enseguidita.

