Cuba enfrenta un nuevo golpe energético que amenaza la operación de vuelos internacionales

Cuba vuelve a colocarse en el centro de una crisis energética que podría afectar directamente su conexión aérea con el resto del mundo. Autoridades del país advirtieron a varias aerolíneas internacionales que, desde este lunes, la isla podría quedarse sin combustible suficiente para abastecer la aviación, una situación que pone en duda la continuidad normal de los vuelos que llegan y salen de territorio cubano.

De acuerdo con información obtenida a través de fuentes del sector, el problema se origina en las dificultades crecientes para garantizar el suministro de petróleo y derivados, especialmente tras el endurecimiento de la presión ejercida por Estados Unidos. Esta nueva etapa de restricciones energéticas ha complicado aún más la llegada de combustible necesario para mantener operativos los aeropuertos cubanos.

Sin embargo, el escenario no es desconocido. Cuba ya ha atravesado episodios similares tanto en los años noventa, durante el llamado Período Especial, como en meses recientes, cuando se registraron interrupciones momentáneas en el abastecimiento. En esos casos, las aerolíneas lograron sostener operaciones mediante ajustes en sus itinerarios, incluyendo escalas adicionales en países cercanos como México o República Dominicana para poder repostar.

La isla mantiene rutas aéreas frecuentes hacia destinos estratégicos como Florida, Madrid, Panamá y diversas ciudades mexicanas, además de conexiones regulares con Bogotá, Santo Domingo y Caracas. Una escasez prolongada de combustible podría obligar a las compañías a modificar rutas, aumentar costos o incluso cancelar operaciones.

Este panorama se da en medio de una escalada política y económica. El presidente estadounidense Donald Trump firmó recientemente una orden que contempla sanciones comerciales contra los países que continúen suministrando petróleo a Cuba, bajo el argumento de que la isla representa un riesgo para la seguridad nacional. La medida se suma a otras acciones previas que ya habían reducido el flujo energético proveniente de Venezuela, uno de los principales proveedores de Cuba.

Con una producción interna limitada —apenas un tercio de lo que necesita—, el país depende en gran medida de importaciones para sostener su consumo. Ante la falta de crudo y derivados, el gobierno cubano anunció un plan de emergencia que incluye la suspensión de ventas de diésel, recortes en horarios de servicios estatales y cierres parciales en sectores como el turismo.

Todo esto ocurre mientras Cuba atraviesa una de las etapas económicas más difíciles de los últimos años: inflación elevada, escasez de productos básicos, apagones prolongados y una migración masiva que refleja el desgaste social y económico de la población.

Información: EFE

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