La propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum fue rechazada en el pleno de la Cámara de Diputados de México al no alcanzar la mayoría calificada, evidenciando divisiones tanto dentro de Morena como entre sus partidos aliados.
Durante la votación se emitieron 494 sufragios, de los cuales 259 fueron a favor, 234 en contra y una abstención, cifras insuficientes para aprobar una reforma constitucional dentro del Congreso de la Unión.
Aunque la mayor parte de la bancada morenista respaldó la iniciativa, tres diputadas del propio partido votaron en contra de la propuesta presidencial, rompiendo con la línea de su grupo parlamentario. Las legisladoras que rechazaron la reforma fueron Giselle Arellano Ávila, Santy Montemayor Castillo, Alejandra Chedraui Peralta, todas ellas representantes por la vía de representación proporcional.
A la falta de votos también contribuyeron ausencias dentro de la bancada oficialista, entre ellas las de Olga Sánchez Cordero, Manuel Espino, Jesús Jiménez e Iván Peña.
El revés legislativo se consolidó principalmente por la postura de los partidos aliados del oficialismo. En el Partido Verde Ecologista de México solo 12 diputados respaldaron la iniciativa, entre ellos Carlos Canturosas, José Breña, Mario López Hernándeze Iván Marín, mientras que Raúl Bolaños Cacho optó por la abstención.
En el caso del Partido del Trabajo, únicamente el diputado Jesus Corral Ordóñez votó a favor, mientras el resto de la bancada se sumó al rechazo.
Por su parte, los partidos de oposición —Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano — votaron en bloque contra la reforma, lo que terminó por impedir que la iniciativa avanzara al Senado.
Con información de PolíticoMx

