Culiacancito, Sinaloa.— En medio de recorridos constantes por las distintas comunidades de la sindicatura de Culiacancito, el candidato a síndico, el periodista Rodolfo Echeagaray, ha recogido una de las demandas más sensibles y urgentes de la población: la falta de espacios dignos para despedir a sus seres queridos.
Actualmente, la sindicatura cuenta únicamente con dos panteones, ambos completamente saturados. Esta problemática no es reciente: la falta de espacio en los panteones tiene ya varios años, sin que hasta ahora se haya dado una solución de fondo. La ausencia de espacios disponibles ha obligado a muchas familias a tomar decisiones dolorosas, como sepultar a sus difuntos en panteones de la capital o incluso en otras sindicaturas, lejos de su comunidad, de su historia y de sus afectos.
Esta situación no solo representa una complicación logística, con traslados largos y costosos, sino también un impacto emocional profundo. Para muchas familias, no poder visitar con facilidad la tumba de un ser querido rompe con tradiciones arraigadas, con el duelo cercano y con el respeto que merece la memoria de quienes han partido.
“Es una necesidad que duele, que se siente en cada hogar que ha tenido que despedir a un familiar lejos de su tierra. No podemos permitir que esto siga ocurriendo”, ha expresado Echeagaray durante sus encuentros con ciudadanos.
El proyecto que impulsa el candidato no se limita a la creación de un nuevo panteón, sino a la construcción de un espacio digno, humano y funcional. La propuesta contempla servicios básicos garantizados como el suministro constante de agua, recolección eficiente de basura y condiciones adecuadas de mantenimiento, elementos que hoy en día son indispensables para ofrecer un lugar de respeto y tranquilidad.
Echeagaray ha sido claro: esta es una gestión prioritaria. Su compromiso es tocar puertas, generar acuerdos y trabajar de la mano con las autoridades correspondientes para concretar un nuevo panteón que responda a las necesidades reales de la población.
“Yo soy lo que digo. Voy a gestionar hasta lograrlo. No es un tema político, es un tema humano, de dignidad y de respeto a nuestras familias”, afirmó.
La creación de este espacio no solo resolvería una problemática urgente, que tiene muchos años sin ser atendida, sino que devolvería a la comunidad la posibilidad de honrar a sus seres queridos cerca de casa, en un entorno digno, accesible y cuidado.
Porque despedir a quienes amamos también es un derecho.

