Hoy las redes sociales estarán llenas de fotografías, flores, serenatas y mensajes bonitos. Habrá mesas llenas en los restaurantes, abrazos largos y llamadas que quizás tenían tiempo sin hacerse. Y qué bueno. Las madres merecen eso y mucho más.
Pero entre tanta publicación y tanto festejo, hay algo que nunca deberíamos olvidar: a una madre no se le celebra solamente el 10 de mayo. A una madre se le agradece todos los días de la vida.
Porque una mamá no descansa realmente nunca.
Aunque los hijos crezcan, aunque formen su familia, aunque ya ni vivan en la misma casa… ellas siguen preocupándose igual.
Siguen esperando el mensaje de “ya llegué”.
Siguen preguntando si uno ya comió.
Siguen haciendo oración en silencio cuando un hijo sale a la calle.
Y muchas veces hacen todo eso mientras cargan sus propios problemas, sus propios dolores y sus propias tristezas sin decir absolutamente nada.
Las madres son esa fuerza silenciosa que pocas veces recibe el reconocimiento que merece.
Son las primeras en levantarse y muchas veces las últimas en dormir.
Las que hacen milagros cuando el dinero no alcanza.
Las que prefieren quedarse con menos para que a sus hijos no les falte nada.
Las que lloran a escondidas para no preocupar a nadie.
Las que aun cansadas siguen sonriendo porque saben que en la casa ellas representan fortaleza.
Por eso hoy no solamente hay que felicitar a las madres que están presentes luchando todos los días por sacar adelante a sus hijos. También hay que recordar a las que ya no están físicamente.
Porque cuando una madre se va, deja un vacío que nunca vuelve a llenarse.
Siempre hará falta escuchar su voz.
Siempre hará falta ese consejo que en su momento uno no entendía.
Siempre hará falta ese abrazo que parecía arreglar cualquier problema.
Y es precisamente en fechas como esta cuando más duele la ausencia.
Porque uno recuerda tantas cosas simples que parecían eternas.
Verla desde la cocina preparando comida para todos.
Escucharla decir “cuídate”.
Esperarla despierta aunque fuera tarde.
O verla desde la cochera mirando cómo uno se iba y pidiéndole a Dios en silencio que regresara con bien.
Las madres son eso… amor puro.
Un amor que no pide nada.
Un amor que perdona.
Un amor que aun roto sigue dando todo.
Y hoy quiero hacer una felicitación muy especial para mi madre, Marilú. Gracias por ser esa mujer fuerte que nunca dejó de estar, por cada consejo, por cada preocupación y por cada momento donde aun sin decir mucho siempre estuvo cuidando de los suyos. Una madre como tú no se puede describir fácilmente, porque el amor verdadero de una mamá solamente se entiende cuando se siente.
También quiero felicitar a Yola, la madre de mis hijos, por la gran labor que hace todos los días. Porque ser mamá no es sencillo. Se necesita paciencia, amor, carácter y un corazón enorme para sacar adelante a unos hijos. Gracias por estar presente y por todo lo que haces.
Y también quiero felicitar a todas las mamás que tengo el gusto de conocer y a las que no conozco también. A las que luchan todos los días. A las que trabajan sin descanso. A las que sacan adelante su hogar aun en los momentos más difíciles.
Y claro que también a las abuelas, porque muchas de ellas siguen siendo madres toda la vida y después se convierten en ese segundo hogar para los nietos. Muchas veces vuelven a empezar, vuelven a cuidar, vuelven a consentir y vuelven a amar igual o más fuerte que antes.
Hoy abracen fuerte a sus mamás quienes todavía tienen la fortuna de tenerlas.
Visítenlas.
Escúchenlas.
Dedíquenles tiempo.
Porque un día entendemos que los momentos más valiosos no eran los regalos caros ni las grandes celebraciones… eran esas pequeñas cosas cotidianas que parecían normales y hoy se convierten en recuerdos eternos.
Feliz Día de las Madres para todas esas mujeres luchonas que nunca se rinden.
Para las que siguen aquí dando todo por sus hijos.
Y también para aquellas que ya partieron, pero siguen viviendo en cada recuerdo, en cada enseñanza y en cada oración de quienes todavía las extrañan.
Porque una madre, aunque pasen los años… jamás deja de hacer falta.
#DesdeLaCohera
