*Espacios como el Jardín Botánico Culiacán ayudan a reducir temperaturas y mejorar la calidad de vida en ciudades cada vez más cálidas
Culiacán, Sinaloa, a 26 de mayo de 2026.— Ante las altas temperaturas que se registran cada año en Culiacán —donde durante primavera y verano los termómetros pueden superar los 40 grados centígrados— los jardines botánicos se han convertido en aliados clave para enfrentar los efectos del cambio climático y el calor urbano.
El Jardín Botánico Culiacán representa un ejemplo local de cómo los espacios verdes contribuyen a disminuir el fenómeno conocido como “isla de calor urbana”, particularmente relevante en una ciudad donde la alta proporción de superficies de concreto y la limitada cobertura vegetal intensifican la acumulación de calor en el entorno urbano.
En este contexto, más que la captura de carbono —que si bien es un beneficio existente— los impactos más significativos para el confort térmico en la ciudad están asociados a la generación de sombra, la evapotranspiración de la vegetación, la reducción de la temperatura superficial y la mejora del confort térmico en el espacio público.
Aunque se han documentado beneficios generales de las áreas verdes en la salud humana, como la reducción del estrés, la mejora de la salud mental y la promoción de estilos de vida más saludables, es importante seguir fortaleciendo la evidencia local sobre la experiencia de calor extremo en Culiacán para dimensionar mejor estos impactos.
Asimismo, el Jardín Botánico puede entenderse no solo como un espacio de conservación y educación ambiental, sino también como un laboratorio vivo para el diseño y evaluación de soluciones replicables en parques, camellones, banquetas y otros espacios públicos de la ciudad. En esta línea, ya existe un reporte de Infraestructura Verde que documenta este enfoque aplicado al contexto urbano local.
En una ciudad marcada por el aumento de las temperaturas, el Jardín Botánico Culiacán se consolida así como una infraestructura natural estratégica para construir entornos más frescos, habitables y resilientes frente al cambio climático.

