Ante estudiantes de maestría de distintas nacionalidades, algunos con experiencia en seguridad nacional, contraterrorismo, política exterior, fuerzas armadas y diplomacia de Estados Unidos, el diputado federal expuso la crisis de Sinaloa y planteó recuperar el Estado de derecho.
Cambridge, Massachusetts, 12 de agosto de 2026.— La crisis de seguridad de Sinaloa, la penetración del crimen organizado en las instituciones y las alternativas para recuperar la paz fueron parte de una amplia conversación que sostuvo el diputado federal Mario Zamora con estudiantes de maestría de Harvard Kennedy School.
El encuentro, denominado “Conversation with Mario Zamora”, reunió a participantes de Estados Unidos, México, India, Singapur, Guatemala y Malasia, entre otros países, y permitió analizar el caso sinaloense desde distintas perspectivas de seguridad, democracia, fortalecimiento institucional, cooperación internacional y desarrollo económico.
Entre los asistentes había estudiantes con experiencia profesional en la Marina y Operaciones Especiales de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, contraterrorismo, seguridad nacional, política exterior y diplomacia, así como una diplomática del Departamento de Estado de Estados Unidos y perfiles vinculados al gobierno y la administración pública.
Durante más de una hora, Zamora respondió preguntas sobre la elección de 2021, la intervención del crimen organizado en procesos políticos, la actual crisis de violencia y las medidas que serían necesarias para recuperar las instituciones y devolver la tranquilidad a la población.
“El delincuente no puede convertirse en la ley. Cuando quien debe estar fuera de la ley termina influyendo sobre el gobierno, lo que sigue es la anarquía y eso termina perjudicando a todos”, sostuvo.
Uno de los principales cuestionamientos fue qué tendría que hacer concretamente un nuevo gobierno para enfrentar una problemática de esa magnitud.
Zamora señaló que el punto de partida debe ser inequívoco: un gobierno sin compromisos con el crimen organizado y con voluntad política para hacer cumplir la ley. A partir de ahí, dijo, se requiere fortalecer las policías estatales y municipales, mejorar las capacidades de inteligencia, capacitación y tecnología, y construir mecanismos efectivos de cooperación con Estados Unidos.
Durante el intercambio también se discutieron modelos internacionales para combatir organizaciones criminales como estructuras completas y no solamente a sus dirigentes, así como las consecuencias que puede generar una estrategia de seguridad mal diseñada.
La conversación abordó además la necesidad de acompañar cualquier política de seguridad con oportunidades económicas capaces de restarle territorio y capacidad de reclutamiento al crimen organizado.
En ese contexto, Zamora explicó su propuesta para explorar, bajo estrictos controles legales, sanitarios y de seguridad, un modelo de producción de morfina para uso exclusivamente farmacéutico, con el objetivo de generar alternativas productivas legales para comunidades de la sierra sinaloense.
Ante los participantes internacionales, Zamora subrayó que Sinaloa no puede ser definido únicamente por la violencia.
“Sinaloa es muchísimo más que sus problemas. Somos agricultura, música, gastronomía, empresarios y gente trabajadora. Lo que necesitamos es recuperar la paz para liberar todo ese potencial”, expresó.
Los estudiantes también cuestionaron al legislador sobre los riesgos personales de enfrentar al crimen organizado y sobre su disposición a volver a competir políticamente después de la experiencia electoral de 2021.
Zamora respondió que precisamente el deterioro que ha vivido Sinaloa obliga a quienes participan en la vida pública a asumir responsabilidades y a no permitir que el miedo termine normalizando la violencia.
El encuentro fue un evento organizado por estudiantes de Harvard Kennedy School y permitió que la realidad sinaloense fuera discutida ante una audiencia internacional con experiencia y formación en áreas como seguridad nacional, contraterrorismo, diplomacia, administración pública y política exterior.
“Sinaloa puede recuperar la paz. Para hacerlo hay que recuperar primero algo fundamental: que vuelva a mandar la ley”, concluyó Mario Zamora.
