La presidenta Claudia Sheinbaum negó que exista una persecución política en contra de Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI y senador, luego de que personas cercanas al político fueran detenidas. La mandataria aseguró que las acciones de las autoridades están relacionadas con posibles actividades delictivas y no con una estrategia para afectar políticamente al priista.
Sheinbaum sostuvo que el caso debe analizarse desde el ámbito de la seguridad y la procuración de justicia. Ante los cuestionamientos sobre si las detenciones podrían formar parte de una investigación dirigida contra Moreno, la presidenta rechazó esa posibilidad y afirmó que no se trata de un asunto político.
Las declaraciones se producen en medio de la confrontación que existe entre el gobierno federal y el dirigente priista. Moreno ha acusado anteriormente a las autoridades de utilizar las instituciones para emprender acciones en su contra y ha señalado que las investigaciones relacionadas con él tienen un trasfondo político.
La presidenta, sin embargo, insistió en que las investigaciones deben continuar cuando existen elementos relacionados con posibles delitos. De esta manera, el gobierno busca separar las acciones de las autoridades judiciales de la actividad política de Moreno como dirigente del PRI y senador.
El caso también se suma a las distintas investigaciones y acusaciones que han rodeado al político priista. Moreno enfrenta señalamientos relacionados con su etapa como gobernador de Campeche, mientras continúa defendiendo que existe una intención política detrás de algunos de los procedimientos en su contra.
La situación ha generado nuevas críticas y reacciones entre integrantes de la oposición, quienes cuestionan la actuación de las autoridades y consideran que las investigaciones podrían utilizarse para presionar a uno de los principales dirigentes opositores del país.
Sheinbaum reiteró que las autoridades deben actuar cuando existen investigaciones relacionadas con posibles delitos, independientemente de la afiliación política de las personas involucradas. Por ello, sostuvo que las detenciones de personas cercanas a Moreno deben entenderse como un asunto de delincuencia y no como una persecución política.
Fuente: Latinus.

