Previsible que el 2026 cierre, económicamente, mejor que el 2025: CORE33

Previsible que el 2026 cierre, económicamente, mejor que el 2025: CORE33

Aun con los vaivenes económicos que se han tenido en los últimos años, este 2026 se tienen mejores resultados que en 2025 e incluso se puede adelantar que con las ventas del Buen Fin, la derrama de los aguinaldos y la temporada decembrina el panorama será mejor, estimó el Colectivo de Organizaciones y Empresarios (CORE33).
En la tradicional conferencia quincenal, los comisionados presidentes de las comisiones de Servicios y de Manufactura, Lupita Zavala Yamaguchi y José Miguel Loredo López, respectivamente, expusieron también que hay muchas empresas que han recurrido a descuentos en la venta de sus bienes y servicios para garantizar los ingresos suficientes que les permitan pagar en tiempo y forma la prestación del aguinaldo.
Lupita Zavala precisó que la nueva edición del Buen Fin se llevará cabo del 13 al 17 de noviembre, y consideró que si en el sector público se adelanta parte del aguinaldo a sus trabajadores, las ventas serán mejores.
También invitó a empresas y a todas las agrupaciones que realizan posadas, e incluso a familias, para que compren de manera anticipada los regalos que planean hacer durante Navidad.
Con todo, expuso, la expectativa es que las ventas superen en un 10 o un 15 por ciento a las que se tuvieron el año pasado.
Durante el Buen Fin, agregó, habrá una gran variedad de descuentos que incluso llegarán a ser de hasta el 40 por ciento.
Por su parte, José Miguel Loredo expuso que comparado con el año pasado, inclusive con algo del año antepasado, ve con optimismo un mejor cierre ya que pregunta a quienes están en la lucha diaria y responden que traen números ligeramente mejores.
Incluso observó que nuevamente se empieza a registrar la operación de pequeños talleres artesanales que operan al interior de los hogares sinaloenses.
Lo cierto, expuso, es que en los últimos años había trabajadores hasta con tres turnos laborales.
Es decir, precisó, cumplían con su horario normal de ocho horas en una empresa o una industria, y al salir se iban por las tardes a trabajar en algún negocito del tío, el compadre o el amigo, y durante los fines de semana se iba a algún tianguis a vender diversos productos.
Ahora, expuso, se está viendo ese fenómeno de que nuevamente se vuelven a emplear en sus hogares, haciendo mesas, sillas o bien sacan sus remolques para ofrecer sus servicios o productos.
Esto no está mal, dijo, pero lo deseable es que fiscalmente estuviera bien manejado, pues actualmente se tiene que la economía informal que ya se acerca al 60 por ciento, y esta economía es la que no paga todos los impuestos ni ofrece a sus trabajadores todas las prestaciones laborales como IMSS, Infonavit y otras.
“Pero bueno, lo que importa realmente es que estemos hablando en este momento que ya podemos circular con los otros tipos de vehículos que antes estaban guardados, que eso da un poquito más de dinamismo económico”.
El reto ahora, expuso, es que todas aquellas empresas que cerraron, por la razón que ya sabemos, poco a poco vayan reactivándose. Pues el empresario no se acaba cuando cierra su negocio. El que trae la sangre del empresario en las venas, le va a encontrar por dónde”.
Además, agregó, ahora el entorno es diferente, hay agua suficiente en las presas para tener un buen ciclo agrícola, y lo que falta esperar es que las cosechas tengan buenos precios, lo que lleva a esperar que la situación mejore un poco más.

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