Culiacán, Sinaloa.- Durante la sesión de la Diputación Permanente del Congreso del Estado de Sinaloa, el diputado Jorge González Flores, del Partido Acción Nacional, advirtió que el incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), vigente desde el 1 de enero, está afectando directamente a los pequeños comercios y no constituye una solución real a los problemas de salud pública.
El legislador subrayó que el aumento en productos como cigarros y bebidas azucaradas se ha traducido en una disminución de hasta 20 por ciento en las ventas de tienditas y negocios familiares, que dependen del flujo diario para cubrir renta, servicios y salarios.
“Una tiendita vive de la rotación constante. Sus márgenes son pequeños y no cuentan con grandes reservas. Cuando las ventas bajan, el impacto es inmediato”, señaló.
Explicó que, aunque el consumidor no deja necesariamente de comprar, sí modifica sus hábitos: cambia de marca, opta por presentaciones más pequeñas o reduce otros productos de su lista, lo que termina reduciendo el ingreso del comerciante.
Además, advirtió que en el caso del tabaco, los incrementos considerables en el precio pueden incentivar el mercado informal, afectando a quienes sí cumplen con la ley y sostienen empleos formales.
González Flores reconoció que el consumo excesivo de azúcar y el tabaquismo representan problemas de salud pública; sin embargo, sostuvo que elevar impuestos por sí solo no ataca de raíz estas problemáticas.
“Combatir las adicciones requiere prevención permanente, campañas sólidas, tratamiento accesible y seguimiento. Si no existe una estrategia integral, el aumento al IEPS termina siendo únicamente una medida recaudatoria”, afirmó.
El diputado panista reiteró que desde el PAN no se oponen a las políticas de salud, pero sí cuestionan que se utilicen incrementos fiscales como principal herramienta, trasladando el costo a las familias y a los pequeños comercios que hoy enfrentan un contexto económico complejo en Sinaloa.
Finalmente, insistió en que la salud pública merece políticas completas y bien diseñadas, no únicamente aumentos fiscales que, en los hechos, debilitan a los negocios familiares sin resolver el problema de fondo.

