A lo largo de la historia, las sociedades que han logrado avanzar lo han hecho cuando entienden su pasado, reflexionan sobre su presente y se unen para construir un futuro común. Las ciudades que prosperan no nacen de la división, sino de la colaboración, la visión compartida y el compromiso con el bienestar colectivo.
Hace unos días, en Culiacán, dentro del Tecnológico de Monterrey, se llevó a cabo un encuentro donde empresarios, estudiantes y ciudadanos reflexionaron sobre cómo vemos hoy a la ciudad y cómo imaginamos su futuro. Fue un espacio que dejó claro que el desarrollo de Culiacán depende de la suma de voluntades.
Durante el evento, el empresario Luis Osuna Vidaurri, propietario de Restaurantes Panamá, destacó un punto clave: para construir el nuevo Culiacán es necesario dejar los egos a un lado y poner por delante el interés colectivo. Solo así se podrán generar acuerdos que impulsen el crecimiento y fortalezcan la economía dentro del marco de la legalidad.
Cabe señalar que hace unos días, el Presidente Municipal Juan de Dios Gámez Mendívil fue anfitrión del Encuentro de Negocios y Franquicias, donde hizo un llamado que se asemeja al del empresario dueño de la cadena de restaurantes Panamá. El alcalde dijo: “Queremos decirlo con claridad ante todo el país: Culiacán está de pie y mirando hacia adelante, construyendo la sociedad que aspiramos. Hoy este encuentro representa la visión de sociedad que queremos”. Lo que se requiere es que la ciudad avance con visión de futuro, fortaleciendo la confianza entre gobierno, empresarios y sociedad. Este es el reto mayúsculo: unidad, trabajo uniforme, sin ver más interés que el de Culiacán.
Hoy Culiacán enfrenta un momento importante. La oportunidad está en trabajar juntos para diversificar la economía, generar oportunidades y construir una ciudad con mayor paz, estabilidad y prosperidad para las próximas generaciones. Otra similitud en los dos eventos fue motivar la unidad de los jóvenes estudiantes, empresarios, sociedad y gobierno. Nosotros expresamos que, al lograr el trabajo en conjunto, estará el éxito.
No es tiempo de protagonismos, sino de unidad. Porque el futuro de Culiacán no depende de unos cuantos, sino del esfuerzo colectivo de toda su sociedad.
PD: Nos vemos en la próxima entrega.

