En Guasave primero se muere un ciudadano y luego llegan las reuniones. Así funciona el manual no escrito del gobierno municipal. Tragedia primero, boletín después. Esta vez le tocó al profesor Píndaro, que no murió por enfermedad ni por destino divino, murió porque cayó en un socavón viejo, avisado, denunciado y olímpicamente ignorado. Pero eso sí, muy bien señalizado, con dos conos chuecos y una cinta que ni el viento respetaba.
La presidenta salió a decir que le duele como ciudadana. Y uno se pregunta si como ciudadana o como autoridad, porque como autoridad el hoyo llevaba meses ahí, creciendo más rápido que las excusas. Ahora resulta que desde agosto ya estaban gestionando. O sea, el socavón era problema viejo, pero la solución siempre estuvo en trámite, en carpeta, en reunión, en proceso jurídico, administrativo y celestial.
Eso sí, agradeció al gobernador. No faltaba más. En Sinaloa no se tapa un hoyo sin agradecer primero al de arriba, aunque el hoyo ya se haya tragado una vida.
Luego viene la joya del comunicado, reforzar campañas de manejo responsable. O sea, el mensaje es claro, el hoyo estaba, pero el problema fue el manejo. No el drenaje colapsado, no la calle abandonada, no la omisión. No señor. Maneje con cuidado entre cráteres urbanos, como si Guasave fuera pista de rally.
Después nos explican que el drenaje tiene 50, 60 y hasta 70 años. Gracias por el dato, presidenta, el problema es que el drenaje estaba viejo, pero el abandono es nuevecito. Y para rematar, nos dicen que arreglar todo cuesta más de 2 mil millones. Traducción sencilla, no hay lana, pero sí hay discurso.
Prometen evaluar a las áreas responsables. O sea, los mismos que no vieron el socavón hasta que se murió alguien. Evaluación exhaustiva, dicen. Aquí ya sabemos cómo acaba eso, nadie vio nada, nadie firmó nada, nadie es culpable de nada.
Y al final el clásico, mi compromiso es claro. Tan claro como el fondo del socavón a medianoche.
Guasave no necesita más comunicados con tono solemne, necesita calles sin trampas mortales. Porque cuando el gobierno reacciona después de la tragedia, ya no es gestión, es vergüenza institucional.
Pero bueno, aquí seguimos, entre condolencias oficiales, conos de plástico y promesas que llegan tarde, todo esto según yo el goyo310.



