Culiacán, Sinaloa; 26 de enero de 2026.- El priista Enrique Antonio Corrales Cárdenas presentó este lunes, en punto de las 9:00 de la mañana, su renuncia irrevocable como secretario técnico de las comisiones de Asuntos Agropecuarios y de Desarrollo Económico del H. Congreso del Estado de Sinaloa, cargo que venía desempeñando al interior del Grupo Parlamentario del PRI.
La dimisión surtirá efectos a partir del próximo 1 de febrero de 2026.
El documento fue recibido y sellado por la Secretaría General del Congreso y está dirigido a la secretaria general del Parlamento sinaloense. En él, Corrales Cárdenas fija una postura política dura, sin ambigüedades, y deja constancia de una ruptura motivada —según expone— por razones de conciencia y dignidad profesional.
“No puedo, ni debo, seguir prestando mi capacidad técnica a una representación que ha aceptado la tibieza como norma y la sumisión como destino”, se lee en uno de los párrafos centrales del escrito.
Más adelante, el ahora exfuncionario legislativo es todavía más directo al señalar que su salida no responde a una retirada, sino a un deslinde ético frente a lo que considera una degradación sistemática del papel del Poder Legislativo en Sinaloa.
“Mi dignidad profesional me impide asesorar a quienes han permitido impunemente que se mancille al PRI y su militancia ante tal descalificación”, advierte.
En el mismo documento, Corrales Cárdenas afirma que se suma abiertamente a la resistencia del priismo de base, al que define como el PRI que no se raja, el de la calle, el que —dice— entiende que a Sinaloa se le rescata con valor, no con entreguismo.
La renuncia ocurre en un contexto de fuertes señalamientos contra el Congreso local por la aprobación de megacréditos sin sustento técnico, la validación de cuentas públicas con irregularidades, la ratificación de funcionarios sin perfil y la simulación de ejercicios de rendición de cuentas, particularmente en materia de seguridad y gobernabilidad.
El Grupo Parlamentario del PRI en el Congreso de Sinaloa está integrado actualmente por las diputadas Irma Moreno y Paola Gárate, así como por el diputado Bernardino Antelo.
Con esta decisión, Enrique Corrales no solo deja un cargo técnico, sino que lanza un mensaje político de fondo: hay rupturas que no se explican por ambición, sino por límites. Y cuando esos límites se cruzan, quedarse también es una forma de traición.

