Culiacán, Sinaloa a 12 de febrero de 2026.- En Sinaloa, miles de niñas, niños y adolescentes están alzando la voz para decir algo claro: necesitan atención a su salud mental y la están pidiendo en sus propias escuelas.
A través de los levantamientos del Índice Global de Probabilidad de Consumo (IGPC), realizados por Sociedad Educadora en planteles del estado, estudiantes de primaria y secundaria han señalado de manera reiterada la necesidad de contar con profesionales en psicología y espacios de atención emocional dentro de sus centros escolares. Este llamado surge directamente de su experiencia cotidiana y se hace visible al cierre de los talleres de prevención de adicciones que imparte la organización en escuelas primarias y secundarias públicas.
De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Salud de Sinaloa, más de 58 mil niñas, niños y adolescentes en el estado presentan algún trastorno mental, lo que refleja la magnitud del problema. En los ejercicios realizados por Sociedad Educadora, el 43 % de adolescentes encuestados presenta indicadores de riesgo, como baja autoestima, dificultades para manejar sus emociones, poca tolerancia a la frustración y falta de confianza en sus cuidadores.
“Las y los estudiantes nos dicen que se sienten rebasados emocionalmente, que no saben con quién hablar y que la escuela debería ser un espacio donde también se atienda lo que sienten”, señala Sociedad Educadora. En este sentido, destaca que en el 50 % de las escuelas atendidas, las y los alumnos solicitaron explícitamente atención psicológica.
Además de expresar esta necesidad, niñas, niños y adolescentes plantean propuestas claras para la prevención temprana, entre las que destacan la sensibilización sobre el suicidio, campañas de concientización, programas permanentes de atención psicológica, el establecimiento y difusión de líneas de ayuda, una política integral de salud mental y talleres de capacitación para madres, padres, tutores y docentes.
Este panorama cobra especial relevancia en un estado que se mantiene por encima de la media nacional en casos de suicidio. Tan solo en 2024 se registraron 170 suicidios en Sinaloa, una cifra que especialistas advierten está estrechamente relacionada con la falta de detección y atención oportuna de los padecimientos de salud mental desde edades tempranas.
“Las infancias y adolescencias no solo están viviendo una crisis de salud mental, también están proponiendo soluciones. Nos están diciendo qué necesitan y dónde lo necesitan: en sus escuelas”, señaló Nilzy Angulo, directora de Sociedad Educadora.
La organización subraya que escuchar a niñas, niños y adolescentes no es un gesto simbólico, sino una necesidad urgente de política pública. Incorporar atención psicológica en las escuelas, capacitar a docentes y cuidadores y romper el estigma alrededor de la salud mental son acciones clave para prevenir crisis mayores.
“Las infancias y adolescencias ya identificaron el problema y están pidiendo ayuda. Ahora corresponde a las instituciones, a las comunidades educativas y a la sociedad en general responder”, concluye Nilzy directora de Sociedad Educadora.

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