Mazatlán, Sinaloa.– Cuando parecía que la historia ya estaba escrita, los Venados de Mazatlán sacaron la casta y firmaron una de esas victorias que levantan la moral y hacen creer. Con un rally de tres carreras en la novena entrada, los rojos voltearon el marcador y terminaron imponiéndose 8-5 sobre los Jaguares de Nayarit, para quedarse con la serie y salir del estadio con la frente en alto.
El juego se decidió a base de corazón. Los dirigidos por Gerardo Álvarez llegaron al último inning con el marcador en contra, pero la ofensiva no se achicó ante el relevo de Taylor Lehman. Ramiro Peña fue el primero en encender la mecha con un imparable, y enseguida Santiago Gómez entró a correr y aprovechó un lanzamiento descontrolado para moverse a segunda.
Después vino el turno de Juan Mora, quien fue golpeado, y Estamy Ureña hizo honor a su instinto oportuno con sencillo al izquierdo para igualar el encuentro.
Ya con la presión encima, Leo Germán vino desde la banca para conectar un batazo clave que le dio la vuelta a la pizarra. El ambiente en el dugout rojo era pura energía. Todavía Andrés Álvarez, en plan grande toda la noche, conectó doble productor y Christopher Escárrega agregó un imparable más que selló la historia.
El estadounidense Zac Rosscup se encargó de poner el candado con una entrada perfecta y apuntarse su quinto rescate.
Fue un juego con tintes dramáticos desde el inicio. Nayarit había tomado la delantera aprovechando errores defensivos y batazos de Ricardo Valenzuela y César Mendoza, pero Mazatlán nunca soltó el guante. En la tercera entrada, Escárrega, Ramiro Peña y Ureña empujaron las carreras del empate con batazos agresivos que devolvieron el pulso al encuentro.
Los Jaguares volvieron a adelantarse con un cuadrangular de Valenzuela, pero los Venados respondieron con la misma intensidad. En la octava, Álvarez volvió a aparecer, se robó la intermedia y anotó la del 5-4, antesala de la remontada final.
El triunfo fue para Alex Tovalín (1-0), la derrota para Taylor Lehman (1-2) y el rescate para Rosscup (5).
La serie se quedó en manos mazatlecas, y el mensaje también: los Venados no solo juegan con estrategia, sino con coraje, y cuando eso pasa, el resultado suele pintarse de rojo.
Redacción Por Jesús Alfonso Durán

