En la colonia Lázaro Cárdenas, Mashiel Valdez retrató a niñas y niños de la comunidad que participaron con entusiasmo en la transformación de un espacio abandonado en un nuevo punto de encuentro para las familias.
Culiacán, Sinaloa, a 9 de septiembre de 2026.- Niñas y niños de la colonia Lázaro Cárdenas son parte de la inspiración y creación del mural Todo florece con amor, del artista Mashiel Valdez. Esta obra que llena de color una esquina de su barrio que pasó de ser un espacio abandonado al nuevo centro de convivencia y desarrollo.
Gracias a la organización Codo a Codo y la coordinación del proyecto Vamos Pintando, se realizó la celebración comunitaria de inauguración y un bazar para que la comunidad aprovechara el lugar. Donde antes había maleza y basura, ahora hay color, juegos y familias reunidas.
Arte y felicidad
Ashley y Nayeli son primas, cuando se hizo la convocatoria casa por casa para invitar a la población al espacio del mural, no dudaron en asistir. Al llegar les pidieron que imaginaran un mundo y lo dibujaran, esta actividad en coordinación con el artista Mashiel les dio confianza para seguir participando.
Cuando les gustó lo que hacían invitaron al resto de sus vecinas y vecinos a unirse a las actividades de limpia. Nayeli recuerda que era un espacio vacío y se veía sucio, así que limpiaron mientras el artista trabajaba el día completo para embellecer la pared.
Jesús es uno de los protagonistas del mural. Cuando recibió la invitación en su casa, lo primero que pensó fue: “Sí, quiero ir”. La sonrisa del niño de ocho años, a quien le gusta dibujar y hacer la tarea, pronto se contagió al resto del grupo, que asumió el compromiso de cuidar y mantener vivo este espacio que ahora florece con amor.
La emoción de florecer
El acompañamiento de Mashiel para que la comunidad se uniera fue crucial, los ejercicios de dibujo que finalizaron con expresiones espontáneas de alegría en sus rostros, sirvieron como referencia que hoy forman parte del mural.
Para el artista volver a casa significó algo más que intervenir una pared. Fue dejar en el barrio donde creció una obra habitada por quienes hoy lo recorren, juegan ahí y empiezan a apropiarse de un lugar que antes permanecía abandonado. Es el claro ejemplo de la importancia del arte y cultura para fortalecer a la sociedad y recuperar espacios.
Asimismo la organización Codo a Codo y su representante, Cristina Castro, destacaron que las acciones enfocadas en niñas, niños y adolescentes seguirán de la mano del presbítero Manuel Sauceda Navarro; habrá talleres y quienes lo reciban tendrán la oportunidad de proponer más actividades.
Todo florece con amor no solo cambió la imagen de un muro: acompañó la transformación de un espacio que estaba en desuso en un nuevo punto de convivencia, con las niñas y los niños como imagen y sentido de esa recuperación.

