Culiacán, Sinaloa, 7 de julio de 2026.- Los cargos de elección popular no son patrimonio personal, ni familiar, ni de grupo, y tampoco son puente para dejar ahí a cónyuges o familiares, y evitar esto es oxigenar la democracia con la apertura a nuevas voces y nuevos liderazgos, afirmó la diputada Juana Minerva Vázquez González.
La legisladora, en su calidad de presidenta de la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación, así como integrante de Morena, subió a tribuna para hablar a favor de reformas y adiciones a la Constitución Política local que estaban a discusión, y que precisamente evitan el nepotismo electoral y prohíbe la reelección inmediata.
Aprobar estas reformas, dijo, permite enviar un mensaje claro para la vida pública de Sinaloa, ya que el poder no se hereda ni se comparte.
La reelección, aseguró, no es una consigna vieja, sino que es una lección histórica que sigue vigente, pues los cargos políticos deben renovarse.
La democracia, añadió, se fortalece cuando se abren los espacios a nuevas voces y liderazgos y a nuevas generaciones.
Afirmó que la reelección inmediata genera ventajas para quienes están en los cargos públicos, pues quien busca reelegirse no compite en las mismas condiciones que una persona ciudadana que aspira desde afuera, porque tiene mayor presencia pública y mayor cercanía con las estructuras de gobierno y una posición política que puede romper la equidad en las contiendas.
La no reelección, añadió, permite evitar que la representación política se estanque en las mismas manos, pero sobre todo permite recordar algo esencial: ningún cargo público tiene dueño.
En lo que se refiere al nepotismo electoral, afirmó que este ha lastimado la confianza ciudadana.
“Un cargo de elección popular no puede ser utilizado como puente para dejar en el mismo espacio al esposo o esposa, al hijo a la hija, al hermano o hermana que estén dentro de esta misma línea”, observó.
En este sentido afirmó que las reformas y adiciones son para defender principios, como el de la equidad, el de renovación democrática y el de que el servicio público y la representación política deben estar abiertas al mérito, trabajo, trayectoria y respaldo ciudadano.
“Quien ocupe un cargo público debe entender que su responsabilidad es temporal”, puntualizó.
