La segunda jornada del Encuentro de Literatura Inés Arredondo 2026 reunió a escritores, lectores y público en torno a la poesía, el ensayo y la narrativa, como parte del Festival Cultural Sinaloa
Culiacán, Sin.- La escritura como una forma de diálogo, de exploración personal y de acercamiento a la realidad estuvieron presentes durante la segunda jornada del Encuentro de Literatura Inés Arredondo (ELIA) 2026, que este miércoles reunió a escritores, lectores y público en distintas actividades realizadas en el Centro de Literatura, como parte del Festival Cultural Sinaloa (FECUSIN).
La jornada inició con la continuidad de “El ruido del paisaje: taller de poesía de la calle”, impartido por la escritora Iveth Luna Flores, espacio dedicado a la exploración de la poesía a partir de la observación del entorno y las posibilidades de la palabra.
Por la tarde se llevó a cabo “Poetas en primera persona / Colección Timonel”, con la participación de Claudia Reyes, Anette Vae y Raúl Durán, además de Iveth Luna Flores como invitada especial. Cada participante leyó parte de su obra y comentó también textos de los demás, propiciando un intercambio en torno a sus distintas voces y propuestas poéticas.
Posteriormente, el público participó en una conversación lectora con la escritora y ensayista Olivia Teroba, acompañada por las lectoras Galilea Sánchez, Ana Laura Palomares, Metzy Leyva y Karen Sainz, quienes dialogaron sobre la lectura, la escritura y las condiciones personales y materiales que atraviesan el oficio literario.
Durante la conversación, Teroba destacó el papel de los lectores dentro del ecosistema literario y compartió parte de su experiencia como escritora, así como las circunstancias que han marcado su acercamiento a la literatura. A partir de sus libros, entre ellos Un lugar seguro, Respirar bajo el agua, Pequeñas manifestaciones de luz y Dinero y escritura, se abordaron temas como el lugar de enunciación, las desigualdades dentro del campo literario, el género, la vulnerabilidad y la necesidad de cuestionar las estructuras que también se reproducen al interior de quienes escriben.
Las lectoras compartieron sus propias experiencias de acercamiento a la obra de Teroba y destacaron la manera en que sus textos permiten reconocerse en situaciones, dudas y emociones aparentemente personales. La autora señaló que una de las posibilidades del ensayo consiste precisamente en convertir la experiencia individual en un espacio de conversación con otras personas.
La jornada cerró con la presentación de Nómadas, de Leonor Ramírez, acompañada por Ernestina Yépiz y Agustina Valenzuela, quienes conversaron con la autora sobre los 13 relatos que integran el libro, sus personajes, voces y distintas formas de aproximarse a la realidad.
Durante la presentación, Ernestina Yépiz destacó la importancia del Centro de Literatura como un espacio seguro para el encuentro, la libertad de expresión y la conversación a través de la literatura. Al hablar sobre la capacidad de la palabra para transformar la percepción del mundo, señaló que nombrar la realidad también permite volver a darle significado y sentido.
Agustina Valenzuela compartió su lectura de Nómadas y resaltó la calidad de sus relatos, así como el uso de un lenguaje con identidad sinaloense y una marcada dimensión poética.
Por su parte, Leonor Ramírez explicó que el libro surgió a partir de “Tulipanes para Eugenia”, relato que escribió por encargo para una antología y que representó su primer acercamiento al cuento. A partir de ahí desarrolló los demás textos, descubriendo las particularidades de un género que, a diferencia de la novela, exige concentración, economía y una manera distinta de observar y narrar el mundo.
La autora habló también sobre la construcción de las voces y personajes de sus relatos, algunos vinculados con recuerdos de infancia, observaciones familiares, sueños y experiencias transformadas por la imaginación. Definió el cuento como una especie de “kaleidoscopio”, en el que el punto de vista, la voz y la perspectiva permiten distintas posibilidades de interpretación.
El título Nómadas alude, explicó, a la idea del movimiento, de aquello que no permanece y que se encuentra en constante transformación, una noción que atraviesa también las historias reunidas en el volumen.
Con esta jornada, el ELIA 2026 continúa generando espacios de encuentro entre escritores, lectores y público, bajo el eje “Escrituras del presente: colindancias, cruces y territorios”, para reflexionar sobre las distintas formas en que la literatura dialoga con la experiencia, la memoria y el contexto social.
El Instituto Sinaloense de Cultura refrenda su compromiso con la promoción de la literatura y la creación de espacios para el encuentro entre autores, lectores y nuevas generaciones, como parte de la programación del Festival Cultural Sinaloa 2026.

