Productores advierten que frenar la inversión enviaría una señal negativa para la economía de Sinaloa en medio de una crisis agrícola marcada por altos costos, endeudamiento e incertidumbre.
Culiacán, Sinaloa, lunes 22 de junio de 2026.- Entre costos de producción disparados, agricultores trabajando con pérdidas y una economía estatal golpeada por la incertidumbre, el campo sinaloense atraviesa una de las crisis más severas de las últimas décadas. Ante ese escenario, la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) advirtió que detener la instalación de la planta de fertilizantes de Topolobampo significaría un golpe directo para la recuperación económica del estado y una oportunidad perdida para fortalecer la producción agrícola nacional.
El secretario general de la organización, Agustín Espinoza Laguna, sostuvo que miles de productores han enfrentado años complicados debido al incremento constante en fertilizantes, combustibles, energía eléctrica, semillas y diversos agroinsumos, mientras que los precios de comercialización de las cosechas permanecen bajos y, en muchos casos, ni siquiera alcanzan a cubrir los costos de producción.
“Hoy el productor agrícola está haciendo un enorme esfuerzo para mantenerse de pie. Muchos agricultores han tenido que endeudarse para seguir sembrando y produciendo alimentos para el país”, expresó.
El dirigente señaló que la situación del sector agrícola se ha complicado todavía más debido al entorno económico que enfrenta Sinaloa, el cual, aseguró, también ha resentido afectaciones por un periodo prolongado de incertidumbre que ha impactado distintos sectores productivos, entre ellos la inversión, el comercio, el turismo y la generación de empleos.
Espinoza Laguna consideró que el estado no puede darse el lujo de cerrar las puertas a proyectos productivos de gran escala que representen inversión y desarrollo.
“No estamos hablando únicamente de una planta industrial; hablamos de empleos, infraestructura, crecimiento económico y confianza para quienes buscan invertir en Sinaloa”, señaló.
El líder campesino explicó que la instalación de una planta de fertilizantes adquiere una importancia estratégica para la agricultura nacional debido a la fuerte dependencia que México mantiene de insumos importados. Recordó que el país consume millones de toneladas de fertilizantes cada año y una gran parte proviene del extranjero, situación que genera vulnerabilidad frente a crisis internacionales, incrementos en precios y problemas de abastecimiento.
Indicó que las recientes fluctuaciones internacionales evidenciaron el impacto que puede tener la dependencia externa en los costos agrícolas, afectando directamente a los productores y, posteriormente, a los consumidores.
“Quienes trabajamos la tierra sabemos perfectamente que no hay agricultura sin fertilizantes y no puede existir soberanía alimentaria sin producción agrícola”, afirmó.
Respecto a las voces que han manifestado preocupaciones por los posibles impactos ambientales del proyecto, Espinoza Laguna dijo que existe respeto hacia esas posiciones; sin embargo, insistió en que el análisis debe desarrollarse bajo criterios técnicos, científicos y jurídicos.
“La protección ambiental es una responsabilidad compartida y debe garantizarse mediante vigilancia permanente y estricto cumplimiento de la normatividad. Pero también debemos entender que desarrollo económico y conservación ambiental no son enemigos”, sostuvo.
Agregó que ambos objetivos pueden avanzar de manera conjunta y convertirse en una ruta para construir un crecimiento sostenible para las futuras generaciones.
Asimismo, señaló que en las actuales condiciones económicas Sinaloa requiere recuperar dinamismo, atraer capitales y enviar señales de confianza hacia el exterior para impulsar nuevos proyectos productivos.
“Las familias necesitan empleos, los jóvenes necesitan oportunidades y el campo necesita condiciones para seguir produciendo riqueza para México. Hoy el campo necesita soluciones, no obstáculos”, manifestó.
La COUC hizo un llamado a autoridades, organismos y sociedad civil para privilegiar el diálogo y el intercambio de información técnica sobre el proyecto.
Espinoza Laguna concluyó que el futuro económico de Sinaloa debe construirse con visión de largo plazo, responsabilidad y equilibrio entre desarrollo y sustentabilidad.
“Cuando se fortalece el campo, se fortalece la economía; y cuando se fortalece la economía, se fortalece Sinaloa”, puntualizó.

