A pesar de que el pasado proceso sindical estuvo marcado por hechos dolorosos y convulsionados que todas y todos conocemos, el STASAC volvió a demostrar que es una organización fuerte, viva y con una enorme capacidad para levantarse aún en los momentos más difíciles. El viernes pasado rindió protesta el nuevo Comité Ejecutivo para el periodo 2026-2029, y aunque hubo ausencias que pesaron en el alma de toda la base trabajadora, también quedó claro que el sindicato sigue caminando y sigue unido.
En esa toma de protesta estuvieron presentes el espíritu combativo de nuestro compañero Homar Salas Gastélum y de Benjamín Olivares Reyes, quienes perdieron la vida de manera cobarde cuando apenas iniciaba una nueva etapa para el sindicato. Nadie puede negar el vacío que dejaron; eran hombres de lucha, hombres de base, compañeros que conocían perfectamente las necesidades de las y los trabajadores del Ayuntamiento de Culiacán. Pero también es cierto que su legado hoy obliga a quienes integran este nuevo comité a mantener firme la bandera de la unidad y de la defensa sindical.
El sábado siguiente, ya conforme a los estatutos internos del sindicato, las y los integrantes del comité eligieron a la compañera Ana Cecilia Carrillo Montoya como nueva secretaria general del STASAC. Cecilia venía desempeñándose en la Secretaría de Finanzas dentro de la planilla que encabezó Homar Salas, y hoy le corresponde asumir una enorme responsabilidad en un momento complejo para la vida pública de Culiacán.
Y desde esta humilde Voz de Base quiero desearle el mayor de los éxitos, porque cuando a un dirigente sindical le va bien, le va bien a toda la clase trabajadora. Aquí no se trata únicamente de colores, ni de campañas, ni de planillas; es normal que durante los procesos internos existan diferencias, desencuentros y pasiones. Así sucede en cualquier organización viva y democrática. Pero estoy convencido de que, más allá de los colores —rojos, amarillos, blancos o tintos—, todas y todos queremos lo mismo: estabilidad laboral, respeto a los derechos conquistados y bienestar para nuestras familias.
El STASAC ha sido históricamente un sindicato fuerte porque ha sabido cerrar filas en los momentos difíciles. Y hoy más que nunca necesitamos mantenernos unidos. Se acabaron las campañas; hoy inicia una nueva etapa donde lo verdaderamente importante es defender el contrato colectivo, las prestaciones, las jubilaciones y la dignidad de las y los trabajadores municipales.
No me queda duda de que también son tiempos de mujeres. Hoy el Ayuntamiento de Culiacán atraviesa momentos complicados en el terreno político, eso nadie lo puede ocultar; sin embargo, en el aspecto laboral se ha mantenido estabilidad, diálogo y respeto institucional. Y estoy seguro de que con la presidenta municipal Ana Miriam Ramos Villarreal y con nuestra dirigente sindical Ana Cecilia Carrillo al frente del STASAC, las cosas pueden caminar bien para la base trabajadora.
Porque al final del día, por encima de cualquier interés personal o político, está el sindicato. Y el sindicato somos todos.

