- La propuesta del Acción Nacional busca tipificar el delito de cohabitación forzada en Sinaloa con penas de 8 a 15 años de prisión, fortaleciendo la protección de niñas y adolescentes.
Culiacán, Sinaloa.- Con el respaldo de la activista y defensora de los derechos de las mujeres indígenas, Eufrosina Cruz Mendoza, el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional presentó la iniciativa “Niñas, No Esposas”, una propuesta para armonizar el Código Penal del Estado de Sinaloa con el Código Penal Federal y tipificar el delito de cohabitación forzada.
La iniciativa propone incorporar al Código Penal del Estado el delito de cohabitación forzada, para sancionar a quien obligue, coaccione, induzca, solicite, gestione u ofrezca la unión de una persona menor de edad o de una persona que no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o para resistirlo. La propuesta contempla penas de ocho a quince años de prisión, además de mil a dos mil quinientos días multa, incrementándose hasta en una mitad cuando la víctima pertenezca a un pueblo o comunidad indígena o afromexicana, o cuando el delito se cometa mediante violencia física, psicológica o sexual.
La iniciativa fue presentada por la diputada Roxana Rubio Valdez y el diputado Jorge Antonio González Flores, quienes señalaron que la protección de las niñas, niños y adolescentes ha sido una prioridad en su agenda legislativa, por lo que esta reforma representa un paso más para garantizar el interés superior de la niñez.
Durante la presentación, Roxana Rubio reconoció la trayectoria de Eufrosina Cruz Mendoza, al destacar que su historia de vida y su lucha han sido fundamentales para visibilizar una realidad que durante muchos años permaneció normalizada en distintas regiones del país y para impulsar reformas que hoy protegen a miles de niñas mexicanas.
La legisladora explicó que, aunque el matrimonio infantil está prohibido en México, aún existen uniones informales que colocan a niñas y adolescentes en condiciones de vulnerabilidad, alejándolas de la escuela, limitando su desarrollo y exponiéndolas a distintos tipos de violencia. Recordó que en Sinaloa alrededor del 15 por ciento de los nacimientos corresponden a madres adolescentes y que, de acuerdo con el INEGI, 27 mil 800 adolescentes indígenas de entre 12 y 17 años se encontraban casadas o unidas en México, mientras que la Organización de las Naciones Unidas ubica al país como el octavo con mayor incidencia de matrimonio infantil en el mundo.
Por su parte, Eufrosina Cruz Mendoza agradeció el respaldo del Grupo Parlamentario del PAN por llevar esta iniciativa al Congreso de Sinaloa y afirmó que cada estado que armoniza su legislación representa una oportunidad más para proteger a las niñas de una práctica que les arrebata su infancia, su libertad y su proyecto de vida.
Destacó que la tipificación del delito de cohabitación forzada ya ha sido aprobada en 15 entidades del país, por lo que hizo un llamado a las y los diputados de todas las fuerzas políticas a respaldar esta propuesta para que Sinaloa se sume a ese esfuerzo nacional.
Señaló que las leyes deben estar del lado de las niñas y no de quienes justifican estas prácticas bajo el argumento de las costumbres o las tradiciones, porque ninguna niña debe ser obligada a vivir como esposa ni a renunciar a sus sueños desde temprana edad.
Con la iniciativa “Niñas, No Esposas”, el Grupo Parlamentario del PAN refrendó su compromiso de seguir impulsando reformas que fortalezcan la protección de la niñez y garanticen a las niñas una vida libre de violencia y con mayores oportunidades de desarrollo.

