En el marco del segundo informe de gobierno municipal, la regidora panista Guillermina López Escobar, expresó su preocupación por la crisis de violencia que enfrenta Culiacán y sostuvo que, más allá de los informes oficiales, la ciudadanía continúa padeciendo las consecuencias de los asesinatos, las desapariciones, el cierre de negocios y el desplazamiento de familias.
“En Culiacán no es que no pase nada, ¡pasa de todo!”, señaló y advirtió que detrás de las cifras hay familias destrozadas, jóvenes que han perdido la vida y ciudadanos que viven con el temor de no regresar a casa.
La regidora recordó los casos de niñas y niños inocentes, como Gael, Alexander y Juan Alejandro, de apenas un año y cuatro meses, cuyas muertes han generado indignación y dolor en la sociedad sinaloense. Ante este panorama, cuestionó la falta de respuestas y resultados frente a la violencia que continúa afectando a las familias.
“La ciudadanía no tiene por qué acostumbrarse a vivir con miedo, no se vale repartir culpas, minimizar lo que sucede ni pedirle a la gente que cambie su forma de vivir para adaptarse a la inseguridad”, dijo.
Guillermina López destacó que la crisis no solo se refleja en la pérdida de vidas humanas, sino también en los negocios que cierran sus puertas, los empleos que desaparecen y las familias que ven reducidas sus oportunidades económicas.
Señaló que, aunque la seguridad es una responsabilidad compartida entre los distintos órdenes de gobierno, ello no exime a la administración municipal de cumplir con sus atribuciones, exigir respuestas y defender los intereses de la ciudadanía.
“Gobernar no es solamente presentar acciones y enumerar programas, es dar resultados, asumir responsabilidades y dar la cara cuando la ciudadanía más lo necesita”.
López Escobar afirmó que Culiacán necesita gobiernos a la altura de la crisis que atraviesa, capaces de reconocer la realidad, atender las demandas de las familias y trabajar para recuperar la tranquilidad.
“Mientras hay familias que siguen esperando justicia, negocios que cierran y ciudadanos que viven con miedo, no podemos ofrecer indiferencia, excusas ni resignación. Culiacán merece vivir en paz, las familias merecen respuestas y los ciudadanos merecen un gobierno que esté a la altura de esta crisis”, concluyó.

