La presidenta Claudia Sheinbaum manifestó su desacuerdo con la propuesta del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) para equipar a sus agentes con guantes capaces de producir descargas eléctricas durante las detenciones de migrantes. La mandataria señaló que México no está de acuerdo con acciones que puedan representar una violación a los derechos humanos.
Durante su conferencia matutina del 13 de agosto en Palacio Nacional, Sheinbaum también reiteró su rechazo a las redadas migratorias que se realizan en Estados Unidos. Destacó especialmente la situación de los mexicanos que llevan varios años viviendo y trabajando en ese país y que podrían verse afectados por este tipo de operativos.
La presidenta pidió además al canciller Roberto Velasco que le informe sobre las denuncias relacionadas con mexicanos que han muerto durante acciones del ICE o mientras permanecían bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses. Con esto, el gobierno mexicano busca conocer los casos y dar seguimiento a la situación de los connacionales.
La polémica surgió después de que se conociera que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos contempla destinar hasta 20 millones de dólares para adquirir miles de estos dispositivos. Los guantes, conocidos como G.L.O.V.E., pueden generar descargas eléctricas mediante un sistema instalado en el propio equipo y han sido utilizados anteriormente por algunas cárceles y departamentos de policía en Estados Unidos.
El gobierno estadounidense considera estos dispositivos como una herramienta para ayudar a sus agentes a controlar situaciones en las que una persona presente resistencia. Sin embargo, la posibilidad de utilizarlos durante operaciones migratorias ha provocado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, debido al riesgo de que puedan emplearse de manera excesiva.
Sheinbaum dejó clara la postura del gobierno mexicano al señalar que no está de acuerdo ni con las redadas ni con la violación de los derechos humanos de ninguna persona. Su declaración se suma a las críticas que han surgido alrededor de las nuevas medidas utilizadas por ICE para realizar detenciones y controlar a personas migrantes.
La propuesta también ha generado rechazo dentro de Estados Unidos. Congresistas demócratas y organizaciones defensoras de migrantes cuestionaron la compra de los guantes y señalaron que podrían aumentar los riesgos de abuso durante las operaciones de la agencia.
El tema vuelve a colocar la situación de los migrantes en el centro de la relación entre México y Estados Unidos. Para el gobierno mexicano, la protección de los derechos de los connacionales que viven en territorio estadounidense continúa siendo un asunto prioritario, especialmente ante el aumento de los operativos y las medidas utilizadas por las autoridades migratorias.
Fuente: EL UNIVERSAL.

