La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el gobierno de México revisará las nuevas medidas impulsadas en Estados Unidos relacionadas con el llamado “turismo de maternidad”, una práctica en la que mujeres extranjeras viajan al país vecino durante el embarazo con la intención de que sus hijos nazcan en territorio estadounidense.
El tema surgió durante la conferencia de la presidenta, donde fue cuestionada sobre las nuevas disposiciones de Estados Unidos y las posibles consecuencias que podrían tener para mujeres mexicanas. Ante ello, Sheinbaum señaló que su administración analizará con mayor detalle las medidas y sus posibles implicaciones.
La mandataria reconoció que actualmente no existen estadísticas precisas sobre cuántas mexicanas realizan este tipo de viajes para dar a luz en Estados Unidos. Sin embargo, consideró que no se trata de una práctica generalizada entre la población mexicana.
Sheinbaum sostuvo que, de acuerdo con la información que tiene hasta el momento, serían muy pocos los casos de personas que cruzan la frontera con este propósito. Por ello, descartó que pueda hablarse de un fenómeno masivo que esté ocurriendo de manera frecuente.
El llamado turismo de maternidad está relacionado con la posibilidad de que un niño nacido en Estados Unidos obtenga la ciudadanía estadounidense. Este asunto ha generado un debate político y jurídico en ese país, particularmente a partir de los intentos de modificar o limitar la aplicación del principio de ciudadanía por nacimiento.
La presidenta recordó que la Constitución de Estados Unidos establece que las personas nacidas en territorio estadounidense son consideradas ciudadanas. También mencionó que el gobierno de ese país ha buscado diferentes mecanismos para regular esta situación, aunque el tema ha enfrentado cuestionamientos y revisiones por parte de la Suprema Corte estadounidense.
De acuerdo con Sheinbaum, la situación debe analizarse tomando en cuenta el marco legal estadounidense y la realidad de las personas mexicanas que pudieran verse involucradas. Por ello, señaló que México revisará las nuevas disposiciones antes de determinar si existe algún impacto relevante para los connacionales.
La Presidenta también destacó que no se cuenta con información suficiente para determinar con exactitud qué tan común es que una mujer mexicana viaje a Estados Unidos específicamente para que su hijo nazca ahí y posteriormente regrese a México.
A pesar de la falta de estadísticas, Sheinbaum insistió en que no existe evidencia de que esta práctica sea masiva. Por esa razón, consideró importante evitar exageraciones sobre la dimensión del fenómeno y revisar los datos disponibles antes de sacar conclusiones.
Finalmente, la mandataria afirmó que el gobierno mexicano dará seguimiento al tema y analizará las medidas estadounidenses. También aprovechó para destacar el orgullo de ser mexicano, al señalar que la nacionalidad y la identidad mexicana continúan siendo aspectos importantes para quienes viven en el país o en el extranjero.
El gobierno federal continuará observando la evolución de las disposiciones estadounidenses para determinar si pueden afectar a ciudadanos mexicanos y, en caso necesario, establecer una postura frente a dichas medidas.
Información de: El Universal

