La crisis de inseguridad y la difícil situación que atraviesa el campo sinaloense, demandan acciones inmediatas por parte de los tres órdenes de gobierno, mediante una política pública que permita reactivar la economía, fortalecer al sector agrícola y evitar un mayor deterioro en las condiciones económicas del estado, afirmó Sergio Esquer Peiro.
“Nos urge recuperar nuestra economía; la inseguridad nos tiene hundidos. Es un tema de voluntad política y que el gobierno ponga atención al tema de Sinaloa. Es muy serio lo que está sucediendo y las consecuencias las vamos a ver más graves el año que viene”, señaló el “Pío” Esquer.
Reiteró que la inseguridad ha provocado una profunda crisis económica en Sinaloa, reflejada en el cierre de 4 mil 800 negocios y la pérdida de 27 mil empleos, cifras que continúan afectando el desarrollo económico y social de miles de familias.
A esta problemática, aseveró, se suma la difícil situación que enfrenta el sector agrícola. La baja producción registrada durante el presente ciclo dejó una oferta menor a la esperada, lo que representa una oportunidad para que el Gobierno implemente un apoyo extraordinario dirigido a los productores sinaloenses.
La expectativa de cosecha era de casi 4 millones de toneladas; sin embargo, únicamente se alcanzaron 2 millones 900 mil toneladas, lo que significa un déficit de 1 millón 100 mil toneladas. Esta disminución representa una derrama económica que dejará de percibirse en el estado por alrededor de 6 mil 250 millones de pesos, explió Esquer Peiro.
Por ello, hizo un llamado para que se otorgue un apoyo extraordinario que permita a los productores salir adelante y cumplir con sus compromisos con proveedores, instituciones bancarias y demás obligaciones financieras, priorizando al campo sinaloense como uno de los motores económicos.
Asimismo, lamentó que, mientras Sinaloa enfrenta una de las etapas más complicadas de los últimos años, Morena continúe enfocando sus esfuerzos en las candidaturas anticipadas, en lugar de atender las demandas más urgentes de las y los sinaloenses.
Finalmente, sostuvo que, hoy el principal problema de Sinaloa, no es solamente la inseguridad, sino también el desgaste de las instituciones encargadas de combatirla y de brindar certeza a la ciudadanía.

